Códice Borgia (facsímil de Lord Kingsborough)
Lo que aquí se muestra no es el códice original, sino un facsímil: las 76 láminas con que se abre el tercer volumen de las Antigüedades de México (Antiquities of Mexico), la obra de Edward King, vizconde de Kingsborough (Londres, 1831), donde el códice aparece como «Fac-simile of an Original Mexican Painting preserved in the Borgian Museum, at the College of Propaganda in Rome». Kingsborough numeró las láminas en un orden distinto del actual: sus láminas 1–38 corresponden a las páginas 38 a 1 del códice, y las láminas 39–76 a las páginas 76 a 39.
Las láminas son litografías coloreadas a mano del pintor italiano Agostino Aglio, que trabajaba para Kingsborough copiando los códices conservados en las bibliotecas de Europa. Aglio copió incluso los bordes quemados de las primeras páginas.
Es el libro más conocido del llamado grupo Borgia, que toma de él su nombre: libros pintados en el centro de México que se consideran anteriores a la caída de Tenochtitlan; se ha sugerido que este procede de la región de Puebla y Tlaxcala. Es una tira de piel de venado de unos 10,3 m, hecha de catorce piezas, doblada en biombo en 39 hojas y pintada por ambas caras: 76 páginas de unos 27 cm de lado, que se leen de derecha a izquierda. Es un tonalámatl, un libro de adivinación del calendario ritual de 260 días: los veinte signos de los días, los dioses que los rigen y los augurios de cada periodo. Las páginas 29 a 46 forman una sección central con grandes escenas de ritual y de viaje por el mundo de los dioses, cuya lectura aún se discute. En la página 56 aparecen, espalda con espalda, Quetzalcóatl y Mictlantecuhtli, la vida y la muerte.
El original está en la Biblioteca Apostólica Vaticana, con la signatura Borg. mess. 1. Se desconoce cómo llegó a Europa; se ha sugerido que lo llevó a Italia el dominico Domingo de Betanzos hacia 1532–1533. A comienzos del siglo XVII parece haber pertenecido a la familia Giustiniani en Roma. Toma su nombre del cardenal Stefano Borgia (1731–1804), que lo guardaba en su museo de Velletri; según Humboldt, lo rescató de unos sirvientes que lo habían dañado con fuego. A la muerte del cardenal pasó al museo de la Congregación de Propaganda Fide, y el 21 de abril de 1902 entró en la Biblioteca Vaticana.
Fuentes: Biblioteca Apostólica Vaticana, Borg. mess. 1 (digi.vatlib.it); Kingsborough, Edward King, Viscount. Antiquities of Mexico, vol. III. Londres, 1831; litografías de A. Aglio; Anders, Ferdinand, Maarten Jansen y Luis Reyes García. Los templos del cielo y de la oscuridad. Libro explicativo del llamado Códice Borgia. México: FCE, 1993; Batalla Rosado, Juan José. El Códice Borgia: una guía para un viaje alucinante por el inframundo. Madrid: Testimonio, 2008; Domenici, Davide. «Nuovi dati per una storia dei codici messicani della Biblioteca Apostolica Vaticana», 2016; Boone, Elizabeth Hill. Cycles of Time and Meaning in the Mexican Books of Fate. Austin: University of Texas Press, 2007.
Edward King, vizconde de Kingsborough, Antiquities of Mexico, vol. III, Londres, 1831. Láminas de Agostino Aglio.
