
por Orlando Santos
Crónica, 18 de octubre de 2026
«Así dice Sak Tahn Waax»
Conocemos los nombres de muchos reyes mayas. De quienes hacían sus cálculos no conocíamos ninguno, hasta ahora. En julio, la revista Antiquity publicó el desciframiento de una pequeña inscripción pintada en un muro de Xultun, en el Petén guatemalteco, y el artículo aparece en su número de octubre. Firmado por Franco D. Rossi (MIT), David Stuart (Universidad de Texas en Austin) y Heather Hurst (Skidmore College), el estudio lee al final de una fórmula astronómica dos glifos: che-he-na, cheheen, «así dice…», y un nombre, Sak Tahn Waax, «Zorro de Pecho Blanco».1,2
Según los autores, es el único caso conocido de un matemático-astrónomo maya del periodo Clásico (250–900 d. C.) nombrado y acreditado por su trabajo. Ya se conocían firmas de pintores de vasijas y de escultores; la de quien calculaba el tiempo, no.1,2
Un cuarto de borradores
La inscripción, llamada Texto 19, está en la Estructura 10K-2 de Xultun, un cuarto pequeño de mampostería excavado entre 2010 y 2012. Sus cuatro muros estaban pintados con retratos de hombres sentados y arrodillados, de distintas edades y rangos, cada uno con su título, taaj, «obsidiana». Entre ellos está el gobernante del siglo VIII, Yax We'n Chan K'inich.1
Encima de esas figuras, y sobre parches de cal añadidos después, alguien fue escribiendo cerca de 52 textos pequeños, sobre todo en el muro este: una tabla lunar, grandes números divisibles entre varios ciclos, cuentas de Venus y de Marte. Los autores los llaman «borradores». Por eso, y por las herramientas para hacer papel halladas en el cuarto y sus alrededores, proponen que ahí trabajaban especialistas que hacían códices a mediados del siglo VIII. Los rangos entre los taaj pintados sugieren además que ahí se enseñaba.1 Hoy el cuarto está otra vez enterrado, para protegerlo.1
Solo sobreviven cuatro libros mayas antiguos, todos más de cinco siglos posteriores a este cuarto. El más famoso, el Códice de Dresde, contiene las célebres tablas de Venus. Xultun muestra el taller donde se hacían cuentas como esas.1

La fórmula: ocho años en nueve glifos
El Texto 19 tiene once glifos pintados en negro en forma de L invertida y mide apenas 19 centímetros de alto. Los primeros nueve son una cuenta. Parte de una fecha, 4 Ak'bal 6 Muwan, y avanza por saltos:1
| Salto | Días | Qué es |
|---|---|---|
| 1 winal | 20 | un «mes» de veinte días |
| 13 winal | 260 | un tzolk'in, el calendario ritual |
| (implícito) | 1,560 | dos ciclos de Marte (2 × 780) |
| 3 tun | 1,080 | tres «años» de 360 días |
| Total | 2,920 | cinco ciclos de Venus (5 × 584) = ocho años solares (8 × 365) |
La cuenta termina en el mismo día del año solar en que empezó, 6 Muwan, ocho años después. Cada 2,920 días Venus vuelve casi exactamente a la misma posición respecto al Sol. Lo nuevo no es el número, que los mayas conocían bien, sino la manera de repartirlo: nadie había visto esos ciclos agrupados así.1 Los autores notan algo curioso: los saltos van como 1, 1, 2, 3 y el total es 5, la sucesión que en Occidente se llama de Fibonacci. Si eso era intencional, no lo sabemos.1
Por la forma de los glifos y las fechas, el mejor ajuste para el inicio es la Cuenta Larga 9.17.10.17.3, que corresponde al 7 de noviembre de 781 en el calendario juliano (11 de noviembre en el gregoriano).1

¿Firma o cita?
Aquí hay que ir con cuidado. Cheheen introduce lo que alguien dijo. Los autores admiten dos lecturas: que Sak Tahn Waax hiciera y pintara la fórmula, o que otro escriba la copiara citando a un maestro conocido. En los dos casos, dicen, es una atribución personal de un trabajo matemático, y la única que conocemos.1 Se ha sugerido que es su firma, y así lo presentó la prensa, pero el artículo deja abierta la otra posibilidad. También se ha sugerido que varios textos del mismo cuarto son de la misma mano.1
¿Por qué firmar esta fórmula y no otra? Los autores proponen que el Texto 19 es una fórmula completa, mientras que casi todos los borradores que la rodean son parciales, y que esa manera personal de repartir el ciclo de 2,920 días pudo merecer un nombre al pie. «Podemos añadir a Sak Tahn Waax a esos pensadores», dice Rossi, junto a los astrónomos de la India, Irak, China y Grecia.2 Para Amatl, que lee los números de Mesoamérica y el Códice de Dresde, es un nombre que conviene recordar.
Notas
- Franco D. Rossi, David Stuart y Heather Hurst, «The identification and work of an eighth-century Maya mathematician», Antiquity 100, n.º 413 (octubre de 2026): 1369–1384, publicado en línea el 14 de julio de 2026, doi:10.15184/aqy.2026.10378 (acceso abierto, CC BY-NC 4.0).
- Antiquity, «We finally know the name of an important Maya astronomer», nota de prensa, 14 de julio de 2026, antiquity.ac.uk. Citas traducidas del inglés.
- Véanse también: National Geographic, «Archaeologists decipher the name of a Maya astronomer for the first time» (13 de julio de 2026), nationalgeographic.com; F. D. Rossi, W. A. Saturno y H. Hurst, «Maya Codex Book Production and the Politics of Expertise», American Anthropologist 117 (2015): 116–132, doi:10.1111/aman.12167.
- Rossi, Stuart y Hurst, Antiquity 100 (2026), y la nota de prensa de Antiquity (14 de julio de 2026).
- National Geographic (13 de julio de 2026); Rossi, Saturno y Hurst, American Anthropologist (2015).
- Imágenes: Wikimedia Commons. Tablas de Venus del Códice de Dresde, dibujo de Lacambalam (CC BY-SA 4.0); copia de Humboldt (1810), dominio público; Morley (1915), fig. 50, dominio público.
Traducción: Grok Bot (IA), revisada por Orlando Santos
