Garabatos en una escuela maya: los cuartos de Xunantunich

El Castillo de Xunantunich, Belice, visto desde la Estructura A-1
El Castillo de Xunantunich, Belice. Dentro de una fase anterior de este edificio, enterrada por construcciones posteriores, están los cuartos con los dibujos. Foto: Denis Barthel, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons.

por Orlando Santos
Crónica, 18 de octubre de 2026

«Ahora inténtalo tú»

Un mono bien dibujado. Al lado, otros monos, unos pasables y otros torpes, hechos por manos distintas. Así describe la arqueóloga Kathryn Brown, de la Universidad de Texas en San Antonio, uno de los muros de Xunantunich, en Belice, en el número de septiembre-octubre de la revista Archaeology: «Es casi como si alguien dijera: “Mira, así se dibuja un mono. Ahora inténtalo tú, y tú, y tú”». Su equipo cree que esos cuartos servían para formar artistas y escribas, y para enseñar a dibujar a niños.1

Según la misma nota, el equipo excavó también un conjunto que interpreta como alojamiento de estudiantes, con un gran baño de vapor, tableros de juego y cuartos con banquetas para sentarse o dormir. Todo es de finales del siglo VII y del siglo VIII.1 Se ha sugerido que era una especie de internado para jóvenes de la nobleza, pero esa lectura todavía se está estudiando.

Los cuartos del Castillo

El hallazgo no es de este año. En el verano de 2016, después de cuatro semanas de excavación, Brown y Leah McCurdy encontraron un cuarto cuyos muros estaban cubiertos de imágenes grabadas, ocultas desde hacía más de 1,300 años. Contaron entonces más de 200.2 Dos años después, el registro llegaba a casi 300, en el Edificio Tut, al lado este del Castillo, el gran edificio central de la ciudad.3 Hoy Archaeology habla de dos cuartos y unos 400 dibujos: un sabio con tocado, fechas del calendario, glifos, serpientes entrelazadas, un jugador de pelota en plena cancha y muchos monos.1

Los arqueólogos los llaman «graffiti», pero McCurdy advierte que la palabra se queda corta. Para ella no son garabatos, sino arte de práctica: los escribas usaban los muros de estuco como pizarrones para aprender la iconografía, probar trazos y hacer bocetos.3 En el primer cuarto, Brown señaló una cabeza de jaguar repetida varias veces, idéntica, en paneles separados por líneas grabadas.2

Friso de estuco en la parte alta del Castillo de Xunantunich
El friso de estuco de la parte alta del Castillo: el arte terminado que los aprendices aprendían a dibujar. Foto: cjuneau, CC BY 2.0, vía Wikimedia Commons.

Un maestro en la pared

Entre tantos dibujos hay un glifo suelto que los epigrafistas Christophe Helmke y Jarosław Źrałka consideran el más revelador. Se lee [i]tz'a-ta, itz'at, un título que suele traducirse como «sabio». En ese contexto, escriben, probablemente se refiere al maestro de la escuela de escribas.4

Dibujo del glifo itz'at, sabio, grabado en un muro del Castillo de Xunantunich
Itz'at, «sabio», grabado en la Estructura A5-2.ª de Xunantunich. Dibujo: Christophe Helmke, en Helmke y Źrałka (2021), fig. 9d, CC BY 4.0. Recorte.

Helmke y Źrałka notan que los cuartos estaban en una fase anterior del Castillo, sellada por la construcción siguiente, y que por eso se conservaron tan bien. Las formas y perfiles que se repiten sugieren práctica, tanto de figuras como de glifos.4 En otro edificio de la ciudad, el palacio norte, alguien grabó en una banqueta una fecha corta, 11 Ajaw. Se ha sugerido que marca el final de periodo 9.18.0.0.0, del año 790.4

Dibujo de la fecha 11 Ajaw grabada en una banqueta de Xunantunich
La fecha 11 Ajaw (dos barras y un punto, junto al glifo del día), grabada en la banqueta del cuarto 7 de la Estructura A-13. Dibujo: Christophe Helmke, en Helmke y Źrałka (2021), fig. 6f, CC BY 4.0. Recorte.

¿Una escuela?

Hay que leer con cuidado. Nadie escribió «escuela» en los muros; es una interpretación a partir de la repetición, de las manos de distinta habilidad y del título itz'at. En un capítulo de 2024, Brown, McCurdy y Jason Yaeger compararon el diseño de estos cuartos con las escuelas que describieron las fuentes de la época de la llegada de los españoles a México.5

Los muros grabados no son exclusivos de Xunantunich. Hay graffiti mayas en palacios y templos de Tikal, Naranjo, Nakum y otros sitios; Helmke y Źrałka muestran que muchos son obra de personas que sabían escribir y que llevaban la cuenta de los días.4

Graffiti maya incisos en un muro de La Blanca, Petén, con líneas realzadas digitalmente
Para comparar: graffiti mayas grabados en la acrópolis de La Blanca, Petén (Guatemala), con las líneas realzadas digitalmente. No son de Xunantunich. Foto: Simon Burchell, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons.

Cuando se descubrió el primer cuarto, Yaeger dijo que su paralelo más cercano era el cuarto de los escribas de Xultun, en Guatemala, que tiene murales y glifos pintados, pero no dibujos grabados como estos.2 Ese mismo cuarto de Xultun acaba de darnos el nombre de un matemático, Sak Tahn Waax. Si se nos permite la imagen, que no es más que eso: Xultun sería el taller de los maestros; Xunantunich, el aula de los aprendices.

Notas de Orlando

Los graffiti en El Castillo, Xunantunich, ofrecen un vislumbre poco común e íntimo de las prácticas educativas mayas. El Castillo es la monumental pirámide-templo que domina el centro ceremonial de Xunantunich, en la actual Belice. Los graffiti no fueron descubiertos en los muros exteriores públicos, sino dentro de una cámara superior del templo, en una habitación que probablemente fue sellada e inaccesible para el público general después del periodo principal de uso del sitio (aproximadamente 600-900 d.C.).

La presencia de glifos, signos calendáricos y dibujos arquitectónicos repetidos sugiere firmemente que individuos estaban practicando o bosquejando. Dominar el complejo sistema de escritura y calendario maya requería un entrenamiento extensivo. Esta habitación pudo ser un lugar donde los escribas en formación (aj tz'ib) practicaban su arte en las paredes antes de trabajar en medios más preciados como códices o cerámica.

La ubicación —una cámara alta y sellada en el templo principal— indica que el espacio era para la élite, probablemente la clase noble o sacerdotal. La educación en la sociedad maya no era universal; era un conocimiento especializado controlado por y para la élite para mantener su autoridad religiosa y política. Esto se ajusta al modelo de una "escuela palaciega" o academia templaria. La educación no era secular. Ocurría dentro de la estructura más sagrada de la ciudad, vinculando el conocimiento directamente con el poder divino y político. El templo no era solo un lugar de culto, sino también un centro de producción de conocimiento.

Estos graffiti proporcionan evidencia directa in situ de actividades de aprendizaje, algo muy poco común. El principal Calmecac encontrado en Tenochtitlán se identifica por marcadores que señalaban el espacio, pero los muros mismos están desnudos. Se han hallado graffiti instructivos similares en otros sitios (como Uaxactún y Tikal), lo que sugiere que estas "escuelas" o espacios de entrenamiento eran una característica común en los principales centros mayas.

Los graffiti en El Castillo, Xunantunich, son una poderosa ventana arqueológica.

Notas

  1. Ben O'Donnell, «Xunantunich, Belize» (sección Off the Grid), Archaeology, septiembre-octubre de 2026, archaeology.org. Citas traducidas del inglés.
  2. «An Ancient Maya Scribe's Classroom at Xunantunich», The IMS Explorer (Institute of Maya Studies), septiembre de 2016, PDF.
  3. Leah McCurdy y M. Kathryn Brown, «Plaster Art: "Graffiti" in a Sage's Chamber at El Castillo acropolis of Xunantunich, Belize» (2018), resumen en tDAR.
  4. Christophe Helmke y Jarosław Źrałka, «Writing amidst the Scribbles: The Role and Place of Writing in Ancient Maya Graffiti», Papers from the Institute of Archaeology 31, n.º 1 (2021), doi:10.14324/111.444.2041-9015.1287 (CC BY 4.0).
  5. M. Kathryn Brown, Leah McCurdy y Jason Yaeger, «The Chamber of Secrets at Xunantunich», en D. A. Freidel, A. F. Chase y A. S. Dowd (eds.), The Materialization of Time in the Ancient Maya World (Gainesville: University Press of Florida, 2024), doi.
Fuentes
  • Archaeology, septiembre-octubre de 2026 (Ben O'Donnell).
  • The IMS Explorer, septiembre de 2016; McCurdy y Brown (2018, tDAR).
  • Helmke y Źrałka, Papers from the Institute of Archaeology 31 (2021); Brown, McCurdy y Yaeger (2024).
  • Imágenes: Castillo de Xunantunich, Denis Barthel (CC BY-SA 4.0); friso, cjuneau (CC BY 2.0); La Blanca, Simon Burchell (CC BY-SA 4.0), vía Wikimedia Commons; dibujos de Christophe Helmke en Helmke y Źrałka 2021 (CC BY 4.0).

Traducción: Grok Bot (IA), revisada por Orlando Santos

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