
por Orlando Santos
Crónica, 18 de octubre de 2026
En lo alto del gran cu
A mediados de noviembre de 1519, cuatro días después de entrar en México-Tenochtitlan, Cortés y sus soldados subieron los 114 escalones del Templo Mayor, el «gran cu» de Huitzilopochtli. Moctezuma los esperaba arriba, donde había estado haciendo sacrificios, acompañado de dos papas, como Bernal Díaz del Castillo llama a los sacerdotes. Le mostró a Cortés los adoratorios de Huitzilopochtli y de Tezcatlipoca.1
Entonces Cortés, «como medio riendo», le dijo que aquellos ídolos no eran dioses sino «cosas malas, que se llaman diablos», y le pidió permiso para poner en lo alto de la torre una cruz y, en un apartado de los adoratorios, «una imagen de Nuestra Señora, la cual imagen ya el Montezuma la había visto». Bernal anota cómo la recibieron: Moctezuma respondió «medio enojado, y dos papas que con él estaban mostraron malas señales».1 Y dijo:
«Señor Malinche, si tal deshonor como has dicho creyera que habías de decir, no te mostrara mis dioses. Aquestos tenemos por muy buenos, y ellos nos dan salud y aguas y buenas sementeras, e temporales y victorias cuantas queremos, e tenémoslos de adorar y sacrificar. Lo que os ruego es que no se diga otras palabras en su deshonor.»
Bernal Díaz del Castillo, Historia verdadera de la conquista de la Nueva España, cap. XCII (manuscrito de Guatemala, ed. Genaro García, 1904). Ortografía modernizada.
«Malinche» era el nombre con que los mexicas llamaban a Cortés, por doña Marina, su intérprete. Cortés no replicó: dijo que era hora de irse. Moctezuma se quedó arriba a rezar y ofrecer sacrificios por el tlatlacolli («que quiere decir pecado», explica Bernal) de haberles dejado subir y ver a sus dioses.1
El original y una lectura de hoy
La versión de Orlando, abajo, es una versión moderna y libre del mismo pasaje. Bernal escribió su libro décadas después, hacia 1568, y las palabras de Moctezuma le llegaron a través de la intérprete. Se ha sugerido que lo que conservamos es el sentido de la respuesta más que su letra. Aun así, pocos textos de la Invasión dejan oír con tanta claridad la defensa de los dioses mexicas frente a los recién llegados. En la edición de Madrid de 1862, basada en la impresión de 1632, la frase dice «y ellos dan salud y aguas y buenas sementeras, e temporales y victorias, y cuanto queremos».2
Motecusuma sabía lo que era la imagen de la Virgen María, sin embargo, estaba muy disgustado con la oferta de Hernán Cortés, y respondió, en presencia de dos papas, cuya ira no era menos evidente: "Malinche, si hubiera podido imaginar que usarías un lenguaje tan injurioso como el que acabas de pronunciar, ciertamente no te habría mostrado a mis dioses. A nuestros ojos, estos son buenos dioses: preservan nuestras vidas, nos dan alimento, agua y buenas cosechas, tiempo saludable y de crecimiento, y la victoria cada vez que les rogamos por ella. Por lo tanto, les dirigimos nuestras oraciones y les hacemos sacrificios. Te ruego encarecidamente que no digas otra palabra para insultar la profunda veneración que tenemos por estos dioses". Según lo registrado por Bernal Díaz del Castillo, una simple declaración sobre la cosmovisión azteca.
La imagen
La página que acompaña esta crónica es la 51 del Códice Vaticano B, un libro adivinatorio precolonial del Grupo Borgia, pintado en piel de venado antes de la Invasión, que hoy guarda la Biblioteca Apostólica Vaticana. Es una página del tonalpohualli, la cuenta de 260 días: los signos de los días la enmarcan y, al centro, una figura vestida de jaguar y una deidad con manto de rayas se miran, con un mono entre ellas. No es un libro mexica, pero pertenece al mismo mundo religioso que Moctezuma defendía.3 En el facsímil de Kingsborough que reproduce Amatl, la misma página aparece numerada como 46.
Notas
- Bernal Díaz del Castillo, Historia verdadera de la conquista de la Nueva España, cap. XCII, «Cómo nuestro capitán salió a ver la ciudad de México y el Tatelulco…», ed. Genaro García (México, Secretaría de Fomento, 1904), t. I, según el manuscrito de Guatemala. Escaneo en archive.org. Ortografía modernizada en las citas.
- Bernal Díaz del Castillo, Verdadera historia de los sucesos de la conquista de la Nueva-España, t. I, cap. XCII (Madrid, Imprenta de Tejado, 1862). Texto completo en Proyecto Gutenberg.
- Códice Vaticano B (Biblioteca Apostólica Vaticana, Vat. lat. 3773), p. 51. Facsímil del duque de Loubat, Il manoscritto messicano vaticano 3773 (Roma, 1896), en FAMSI; original digitalizado en DigiVatLib.
- Bernal Díaz del Castillo, Historia verdadera, cap. XCII: ed. Genaro García (México, 1904), manuscrito de Guatemala; ed. de Madrid, 1862 (Proyecto Gutenberg).
- Códice Vaticano B, p. 51 (Biblioteca Apostólica Vaticana, Vat. lat. 3773).
- Imagen: facsímil del duque de Loubat (Roma, 1896), ejemplar de la Universitätsbibliothek Rostock, vía FAMSI. Dominio público.
